Según la opinión de los residentes de la ciudad, un casino sería perjudicial. 3 peticiones contra los planes de construcción de un pequeño casino fueron firmadas por 329 residentes y entregadas a los miembros del Consejo de la ciudad.
El Consejo quiere aprobar el casino ya que crearía 300 nuevos puestos de trabajo y atraería visitantes y negocios a la zona.
El Ministro Bautista, Matt Carter, dijo que la ciudad ya tiene suficientes problemas de adicción tal cual está y que no necesitan de otra fuente de adicción sumada al ya existente problema. “Reportes sobre las apuestas muestran que está lejos de comprobarse cualquier beneficio derivado de los juegos de azar”.
La maestra Sue Warren recogió 111 firmas en menos de dos horas. “Las apuestas son negativas, son una actividad destructiva basada en la avaricia y el materialismo. Un casino va a generar un incremento de deudores, problemas sociales y del crimen. El número de ciudadanos vulnerables a las influencias negativas ya es suficientemente alto”.
Las opiniones de los miembros del Consejo también están divididas dentro de los tres partidos principales. Según Jeremy Birch, ex presidente del consejo, un casino puede ofrecer oportunidades financieras reales. Los casinos son monitoreados constantemente y el Consejo tiene el poder para revocar la licencia del casino ante cualquier incumplimiento por parte de este.
La decisión tomada por los miembros será publicada en Enero.

