Jugar a la ruleta

El jugador profesional de ruleta entra en una de las tres categorías, personalidad, factor psicológico y jugador profesional. Es el que juega sabiendo las ventajas y desventajas del juego, se pone un método, juega para ganar, sin obsesión ni compulsión. Reina la conducta equilibrada sin exponer el patrimonio propio ni el de la familia como el del jugador patológico. En esta categoría se encuentra el 1 % de los jugadores.

El jugador patológico no tiene control de la frecuencia ni de la cantidad de apuestas que realiza. La pérdida consecutiva siempre es su excusa para continuar jugando, buscando “la revancha”. Cuando gana, sigue por más, cuando pierde busca revancha. Esta persona es un mal trabajador, un mal empresario y un mal pagador.

Lo que debe saber el jugador profesional:
1. La ruleta no le gana, usted pierde.
2. La ruleta no lo va a buscar para que gane o pierda, usted va solo.
3. La ruleta no lo obliga a perder determinada cantidad de dinero ni lo retiene o lo "expulsa cuando va ganando".
4. La ruleta no tiene memoria.
5. La ruleta no tiene sentimientos. No reconoce si usted quiere ganar o inconscientemente lo que busca es perder. Tampoco percibe sus necesidades de dinero.
6. La ruleta no responde a conjuros ni a rituales humanos.
7. La ruleta tiene reglas que se deben respetar.
8. La ruleta únicamente responde al jugador, sea ganándole o haciendo perder al casino
9. La ruleta ofrece muchos métodos de juego, o sea, caminos para ganar determinadas sumas.
10. La ruleta no se engaña a sí misma como lo puede hacer usted.
11. La ruleta no opera en contra de usted: simplemente está en el juego conforme a las reglas del casino y a las distintas formas en que usted puede plantear el desafío: jugar a pleno, a chance, o las distintas variables.


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